¿Qué es la salud familiar?

La salud familiar es un enfoque de atención integral que se originó en los años ochenta, pero que ha cobrado fuerza en la última década. Es practicado por varios equipos, que incluyen a administrativos, conductores, profesionales y no profesionales que realizan actividades en forma familiar.

El objetivo es brindar a los usuarios, a las familias y a la comunidad una atención de salud integral, continua, oportuna y efectiva, así como accesible y de calidad, durante el proceso de salud-enfermedad. Por ello, además de la atención del control o seguimiento, es fundamental realizar otras actividades como el trabajo con el intersector, las visitas domiciliarias, la participación en eventos comunitarios, etcétera.

El objetivo es mejorar su salud biopsicosocial-espiritual, evitar la enfermedad y asistirle y guiarle en su rehabilitación y recuperación.

En todas las etapas de su ciclo vital individual y familiar, es fundamental que usted sea el protagonista de las intervenciones que preservarán su salud y bienestar, y que pueda tomar las decisiones necesarias para vivir una vida sana y plena.

Los médicos familiares se desarrollan para ayudar a promover este paradigma de tratamiento integral. Son especialistas en atención primaria.




Hábitos saludables

Los comportamientos saludables ayudan a sentirse bien con uno mismo, a mejorar la autopercepción y a aumentar la confianza. 

Los comportamientos saludables pueden ayudar a preservar la salud, y tener una actitud positiva puede ayudar a mantener la autoestima y mejorar la impresión que se tiene de uno mismo. Hábitos saludables como comer alimentos nutritivos, dormir lo suficiente y mantenerse activo pueden ayudar a mantener estable la salud en general.

Pasos para tener hábitos saludables

  • Establecer tareas y objetivos sin fecha de caducidad para uno mismo.
  • Eliminar de su lista de compras los alimentos poco nutritivos y sustituirlos por otros saludables que le aporten los nutrientes necesarios.
  • Manténgase hidratado.
  • Hacer un esfuerzo por mantenerse activo.
  • Dormir de acuerdo con el ritmo circadiano.
  • Cuidar la higiene personal.

Beneficios

Elevar la autoestima: Los comportamientos saludables pueden ayudarle a tener una visión más positiva de sí mismo, generar comentarios sobre su aspecto por parte de los demás y ser útiles para formar nuevos vínculos sociales y emocionales.

Útil para perder peso: Una dieta equilibrada minimiza las posibilidades de abandonar los hábitos saludables recomendados. Recuerde añadir frutas y verduras de varios colores en cada uno de sus platos. Una dieta equilibrada ayuda a regular los mecanismos responsables del hambre y la saciedad, facilitando que uno se sienta satisfecho con los alimentos que se ingieren tras un periodo de tiempo.

Prevención de enfermedades: Los hábitos saludables defienden de las enfermedades transmisibles y no transmisibles al favorecer el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. Estas variables incluyen una alimentación sana, un estilo de vida activo, una higiene adecuada y dormir las horas que el cuerpo requiere.

Retraso del envejecimiento: Las investigaciones científicas sugieren que adoptar hábitos saludables, como comer alimentos nutritivos, dormir lo suficiente y evitar sustancias perjudiciales para la salud, puede ayudar a retrasar el envejecimiento. Las sustancias químicas antioxidantes que se encuentran en una dieta equilibrada pueden ayudar a combatir el daño celular causado por el estrés oxidativo, que puede producirse por diversas causas, como el consumo de alcohol, el consumo de tabaco y la exposición prolongada a los rayos UV. Además, dormir bien protege a las células de los daños, y durante el sueño se produce la regeneración de los tejidos, se segregan hormonas vitales y aumenta el flujo sanguíneo.